Curioseando por aquí y por allá encontré una manera de reciclar bombillas muy bonita e interesante, se trata de las urnas de Ward. El cultivo de plantas dentro de un recipiente de vidrio cerrado fue descubierto en 1829 por un médico londinense llamado Nathaniel Ward.

Básicamente un terrario (como también se le llama), es un recipiente de cristal o plástico cerrado donde creamos un pequeño ecosistema que va desde un desierto a un bosque o a una selva mediante una selección de plantas adecuadas y un control de humedad y temperatura. Esta moda que empezó simplemente con el mantenimiento solamente de plantas, fue evolucionando poco a poco a medida que se iban introduciendo en el ecosistema insectos o pequeños anfibios y/o reptiles.

 

Aquí te presento la forma más sencilla y a esto se le suma un valor ecológico puesto que puedes reciclar las antiguas bombillas que consumen mucha energía eléctrica, las reemplazas por otras de bajo consumo y con estas que te sobran armas un elemento decorativo poco común y llamativo.

Cabe destacar que estas urnas o terrarios los puedes armar en botellas o cualquier otro recipiente de vidrio e implementar varias opciones, pero, como hay que tener presente la humedad y la temperatura debes estar bien informada de cómo mantener tus plantas felices dentro del recipiente elegido.

Necesitas:

1 Bombillo quemado o no (no importa) 
1 Taladro eléctrico
1 Cinta de papel
1 Sierra de corte
2 cucharadas grandes Tierra negra
1 Pinza delgada
Plantas
Pegamento de contacto

Cómo hacerlo:

Perfora la base metálica de contacto eléctrico de la lamparita utilizando un taladro.

 Una vez que hayas eliminado el vacío del foco pega cinta adhesiva de papel alrededor del cuello, justo en la unión del vidrio y el casco metálico.

Coloca la lamparita en posición horizontal y con una sierra de dientes finos comienza a cortar sobre la cinta. Procura hacer el corte lo más parejo posible girando la bombita suavemente sobre su eje horizontal. Una vez separadas las partes, reserva el casco.

 Con una cuchara introduce la tierra dentro del recipiente de vidrio obtenido, la tierra no debe quedar en el fondo sino sobre uno de los lados. Con ayuda de una pinza delgada entierra las pequeñas plantitas sobre la tierra. Entre las plantas recomendadas puedes elegir: selaginellas, hiedras de hoja pequeña como Pellionia pulchra, fittonias, bromelias de crecimiento lento, helechos etc.

Manteniendo la posición del nuevo mini jardín riega muy lentamente dejando escurrir el agua por las paredes de vidrio evitando salpicaduras de tierra sobre el cristal. La tierra debe quedar bien húmeda. Retira los restos de vidrios, filamento y otras partes del casco metálico y sella con masilla plástica el orificio antes realizado con el taladro.

 Pega el casco sobre el borde del vidrio en el mismo lugar que se encontraba originalmente. Utiliza algún pegamento incoloro o disimula la unión envolviendo una cinta decorativa. Una vez sellada, la urna de Ward no necesita ser regada, el agua transpirada por las plantas se condensará en el vidrio y se deslizará hasta la tierra donde nuevamente las raíces la absorberán.

Recuerda utilizar guantes y protección para tus ojos. Dale vuelo a tu imaginación y buen gusto agregando musgo, pasto, cortezas, piedras u objetos que realcen tu terrario.

(Odenisse Peralta.)