Cuántas tapas plásticas has echado a la basura en un día, de esas que desechas cuando te tomas un refresco, jugo o agua embotellada?  En las ciudades en donde se separan los residuos domésticos, las botellas de plástico terminan en centros de reciclado. Generalmente las tapas no entran en el proceso.

Estas pequeñas tapas plásticas demoran más de 100 años en biodegradarse y este tiempo aumenta aún más, si están enterradas.
Para que el destino final de este residuo sólido no sea el medio ambiente, existe una forma sencilla para reciclarlas. La técnica que te muestro es la misma si decides forrar cajas o superficies de aluminio para darles un toque diferente y pasar un rato en creatividad total!

Qué necesitas?

Marco de madera o plástico
Tapas de gaseosas de varios colores  (o como gustes)
Pegamento para plástico

Cómo hacerlo:

  • Rescata un viejo marco de algún cuadro que ya no cuelgas, algunos portarretratos antiguos o el montante de un espejo que quizás se rompió.
  • Limpia la superficie del soporte que hayas conseguido y repara, si las hubiera, las partes rotas.

  • Limpia las tapas y sepáralas según sus colores.

  • Coloca las tapas sobre el marco cubriendo toda la superficie. Hazlo siguiendo algún diseño de tu agrado, o simplemente combina los colores de manera armónica. Puedes colocar las tapas tano boca abajo como boca arriba, según sea tu gusto.

  • Una vez que estés satisfecho con el producto, pega las tapas una a una sobre el soporte colocando pegamento en el borde más delgado de las mismas. No dejes espacios vacíos entre las tapas.

Con esta simple técnica de reutilización estarás reduciendo la emisión de basura contaminante y renovando un elemento en desuso. Ojalá te animes y redecores tus macetas del patio o tus papeleras. Dependiendo del tamaño de las tapas puedes hacer una canasta como esta que te muestro o facilitar la dosificación de comida para tus mascotas…

Idea: biensimple.com