Mi hijo duerme y yo lloro, lo veo y pienso que es lo mas grande e importante que tiene mi vida.

Por él despierto cada mañana a las 6 en punto para organizar sus cosas y llevarlo al cole entre regaños y promesas. En la puerta me despido y nos besamos, la acostumbrada catarata de recordatorios es pan de cada día: “pórtate bien” “estudia mucho” “hazle caso a tu maestra” … han pasado 7 años ya y el temor de que le pase algo siempre está latente; es verdad, una madre no esta hecha para ver morir a sus hijos.

Mi hijo duerme angelicalmente en su cama y mi corazón literalmente se estremece, me aterroriza pensar que se desarrollará en una sociedad que anulará sus ansias deportivas como hicieron con Gabriel Mercedes; será carnada de bestias con corbata que determinarán el uso de su salario en caso de no ser uno de ellos, como lo demuestra la cúpula de Senadores y Diputados. Su manera de pensar y su forma de expresión estará limitada y sujeta a castigo, tal y como demuestra la propuesta de ley aprobada en primera lectura por las mismas bestias encorbatadas que apoyan un Código Penal en el que las mujeres valen menos que la canasta familiar.

Agradezco que mi hijo todavía puede ir a un colegio privado evitándome un par de angustias, como el hecho de que la mayoría de niños dominicanos se debate entre un desayuno escolar envenenado y el crecimiento progresivo del vandalismo escolar; y mientras todo esto sucede la empleada encargada de suplir protección y educación a estos niños se preocupa más por su ambición y su enriquecimiento personal sin pudor ni vergüenza, subiéndose el sueldo de RD165 mil a RD$300 mil pesos mensuales sin contar con sus múltiples subvenciones y privilegios dejando de lado su misión y visión.

Mi hijo se desarrollará  en una sociedad que se cae a pedazos y oculta sus ruinas bajo el manto de periodistas comprados por un sueldo mínimo o alguna “botella” del Estado, Por ediles que reciben beneficios de apartamentos en torres millonarias, contratas de obras que sobrepasan el presupuesto inicial con el doble de millones estipulados, entre otros tantos abusos conocidos ya públicamente y descaradamente desmentidos por las autoridades que supuestamente están para servir y proteger.

Le tocará crear nuevas armas de prevención y defensa cuando tenga 12 porque el narcotráfico, la corrupción, la impunidad, la evasión, la manipulación, la extorción, la criminalidad y demás situaciones que vemos hoy día, seguirán desarrollándose vertiginosamente mientras todos nosotros callamos y obedecemos sin chistar porque la CEPAL dice que República Dominicana tiene un crecimiento económico en ascenso, El Dr. Leonel Fernández asegura que el déficit actual es culpa de la crisis que vivió el país en el año 2003 con Hipólito Mejía, la Vice Presidenta de la República llora conmovida por la injusta acusación de los 43 millones de  euros que tiene y entre otras cosas el caso de Félix Bautista es  declarado de incompetencia por la Suprema Corte de Justicia. Nos hundimos cada día y la justificación absurda es: “nada va a cambiar”.

 Ninguna simpatía política, acuerdo, conveniencia particular e intereses de ningún tipo deben primar ante la situación de descaro, ignominia, vejación, abuso, hipocresía y descontrol que vive nuestro país.

No es justo que seres abominables administren y dirijan la sociedad en que nuestros hijos se desarrollarán y nosotros que estamos llamados a cuidarlos y hacerlos hombre y mujeres de bien nos callemos y soportemos tanto despotismo consensuado; nada cambia, porque nosotros no damos ese paso importante para que suceda!

Necesitamos sustituir las naranjas podridas por otras de valor, necesitamos hacer valer nuestra voz y nuestro voto pues somos más y somos el engranaje que hace funcionar toda la Nación; necesitamos actuar con responsabilidad y civismo. Pero por sobre todas las cosas, necesitamos que prevalezca la honestidad, la justicia, la democracia y la igualdad…

Mi hijo duerme a salvo a mi lado y yo lloro, porque vivo en un país donde mercenarios con licencia para matar atentan vilmente contra los derechos de los ciudadanos sin que nadie les ponga un alto. Lloro porque un joven  que seguro leyó a Duarte y a Bosch dio un paso al frente por un país que se defiende, protesta y se expresa.. Me uno al dolor de Marisol porque ya no tiene la esperanza de ver a su doctor graduándose en la Uasd; sin embargo, su muerte no será en vano mientras haya gente que se una en pos de un mejor país… pero para todos!

Odenisse Peralta

10.11.2012