En los próximos cinco años la Lámpara de Diodo Emisor de Luz (LED por sus siglas en inglés) incrementará su presencia en el mercado mundial, ante la ventaja ambiental que ofrece y que es superior a las lámparas compactas fluorescentes.

De acuerdo con el informe más reciente del Departamento de Energía del Pacific Northwest National Laboratory (PNNL) y UK-based N14 Energy Limited, el sistema LED comienza a encaminarse para alcanzar el liderato en el campo de la iluminación.

Lo anterior se debe a que la tecnología de la lámpara de diodo emisor de luz continúa mostrando un gran desarrollo para alcanzar una eficiencia energética superior a los sistemas actuales, aseguró el investigador Marc Ledbetter.

El encargado del análisis y desarrollo del Programa de Iluminación de Estado Sólido de PNNL reveló que el uso de lámparas fluorescentes o LEDs, pueden reducir el impacto ambiental de tres a 10 veces, dependiendo del sistema que se escoja.

Incluso aseguró que sin importar qué tecnología se utilice actualmente, tanto las lámparas fluorescentes como las luminarias LED ofrecen las mismas ventajas, pero la brecha entre ambas tecnologías se incrementará en los próximos cinco años.

Ello se debe a que las investigaciones actuales permiten prever un mayor desarrollo en el sistema LED que muestra mucho mayores ventajas que las fluorescentes, al ser más flexibles y permitir una mayor eficiencia en materia de iluminación.

En el análisis se tomó en cuenta el grado de impacto ambiental que representa el uso de LEDs, desde la huella medioambiental hasta la posibilidad de aportar al calentamiento global, generación de residuos y contaminación de agua, suelo y aire.

Con base en todos estos elementos, se determinó que la tecnología LED comienza a mostrar mayores ventajas al tener una menor huella ambiental y una mayor durabilidad, lo que se puede traducir a la larga en ahorros, de acuerdo con datos difundidos en el portal de PNNL.

En ese sentido, Ledbetter consideró que aunque la producción de bombillas incandescentes continúa siendo más económica, a la larga su corta duración y su ineficiente consumo de energía representan mayores gastos en producción de energía y fabricación de focos.

Bajo esta perspectiva, con las nuevas tecnologías la adquisición de lámparas fluorescentes o LEDs debe ser vista a largo plazo, de manera que lejos de ser un gasto, pueden considerarse una inversión por su rendimiento y su bajo consumo de energía.

Por otra parte, reconoció que actualmente las lámparas LED incluyen un componente denominado “disipador de calor” que consiste en un segmento de aluminio acanalado que esta unido a la parte inferior de estas bombillas para evitar que se sobrecaliente.

Expuso que aunque este material es altamente reciclable, el proceso para extraer y refinar el aluminio de los disipadores de calor consume mucha energía y produce subproductos como el ácido sulfúrico que se deben guardar en un contenedor de residuos peligrosos.

A pesar de ello, se prevé que dentro de poco se mejoren estos procesos de reciclamiento, y tomando en cuenta la larga duración de estas lámparas el impacto ecológico que puedan generar estas lámparas sea mucho menor que el de las fluorescentes.

“El equipo espera que la bombilla LED de 2017 tendrá 50 % menos impactos ambientales que las lámparas LED actuales e impactos 70 % menos que aquellos que se encuentran en las lámparas fluorescentes compactas de hoy en día y que no se espera que cambien significativamente en un futuro próximo”, concluyó.

Fuente: elinformador.com