El acelerado proceso de degradación y contaminación del Río Camú ha provocado la pérdida de más del 80% de su caudal en los últimos años, lo que constituye una amenaza contra la principal fuente de abastecimiento de agua potable de los habitantes de esta provincia.

Una investigación realizada por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña indica que el antiguo caudal del río era de 5 metros cúbicos por segundo (mts3/seg) hace 20 años, cifra que se ha reducido a 0.5mts3/seg. La principal causa de esta drástica reducción de su caudal se debe, fundamentalmente, a la depredación de los bosques y la extracción de gran cantidad de arena y otros materiales de construcción de sus cuencas por empresas constructoras.

Con relación a la contaminación de sus aguas, este proceso empieza en Bayacanes y llega a su punto más crítico al centro de la ciudad de La Vega. Allí van a parar gran cantidad de desechos industriales, vísceras de animales, sustancias tóxicas, orgánicas, basura, aguas negras y residuales sin tratamiento.

Sin embargo, el principal foco de contaminación del Camú es el afluente El Riíto, en cuyas aguas son vertidas gran cantidad de heces fecales de más 100 mil familias que viven en las inmediaciones y que carecen de sistema de alcantarillado sanitario.

Para el presidente de la Asociación para el Desarrollo de La Vega, y presidente del Consejo de los Fondos Mineros, el empresario Francisco Morilla, el gobierno debe declarar como alta prioridad el rescate del río Camú. “Aquí hay un elemento altamente preocupante y que es que este problema de deterioro del río no se resuelve con recursos locales, esto tiene que ser resuelto con fondos nacionales”, expresó.

Sostuvo que el costo de recuperación del acuífero supera los RD$500 millones, que incluye el desalojo y reubicación de las familias que vierte sus desechos en las aguas del río.

El río Camú, que nace en la Cordillera Central y hace su recorrido por el valle del Cibao Central hasta desembocar en el río Yuna, beneficia a una población de 450 mil personas e irriga miles de tareas sembradas de arroz, plátano y otros rubros agrícolas.

No obstante, la disminución de su caudal tiene un impacto directo en el abastecimiento de agua potable y la actividad agrícola. Este año miles de tareas de cultivos de arroz han sido afectadas.

Recientemente el Consejo de los Fondos Mineros de La Vega realizó un seminario con el tema “Se nos muere el Camú. Qué haremos”, para exponer la situación crítica por la que atraviesa esta fuente acuífera.

Fuente: Diario Libre